
Deje de adivinar si sus lámparas UV realmente funcionan
Durante mucho tiempo, reemplazar las lámparas UV fue algo que se hacía por pura intuición. Se esperaba a que una bombilla se quemara, luego se cambiaba por una nueva, se encendía el interruptor… y se esperaba que la lámpara cumpliera con su función. Era un proceso completamente aleatorio.
Nos pareció algo ridículo. Por eso decidimos cambiar este método, integrando un sistema de monitoreo de energía en el ciclo de reemplazo de las lámparas. En lugar de seguir un calendario y cambiar las lámparas simplemente porque “es martes”, ahora se puede ver en tiempo real cómo está funcionando el sistema.
¿Cómo funciona realmente?
Las lámparas UV tienen un consumo de energía muy específico. Cuando el gas que contiene comienza a filtrarse o el filamento se desgasta, ese perfil de consumo de energía cambia.
Colocamos sensores inteligentes justo en el balasto o en la parte superior de la lámpara, para poder controlar el consumo de vatios y voltaje. De esta manera, se sabe exactamente cuándo una lámpara deja de tener la energía necesaria para esterilizar los objetos. No es necesario apagar toda la línea de producción ni llevar consigo un radiómetro para saber si una lámpara sigue siendo eficaz.
Los componentes que lo hacen posible
Diseñamos estos dispositivos para que puedan reemplazar directamente a las lámparas existentes. No es necesario desmontar todo el sistema. Basta con añadir un transformador de corriente y un módulo de comunicación simple, ya sea por Wi-Fi o RS485, al circuito eléctrico.
Ahora, la lámpara le indica cómo está funcionando. Si comienza a parpadear o si hay picos en el consumo de energía, el sistema lo detecta inmediatamente.
Se obtiene un panel de control en tiempo real que muestra el consumo de energía de cada lámpara en el edificio. Es un gran alivio. Ya no hay necesidad de desechar lámparas que todavía tienen un 20% de vida útil restante. Pero, lo más importante, se evita el problema de tener lámparas que parecen estar encendidas, pero en realidad no emiten suficiente radiación UV para destruir los gérmenes.
Los compromisos inevitables
Por supuesto, no todo es perfecto. Hay algunas cosas que hay que tener en cuenta.
Al agregar este sistema de monitoreo, el gabinete eléctrico se volverá un poco más ocupado. También se necesita un dispositivo para recopilar todos esos datos. Y, seamos realistas: más sensores significan más cosas que podrían romperse.
Si el módulo de monitoreo se daña, la lámpara seguirá funcionando, pero usted volverá a no saber si realmente está funcionando correctamente. En definitiva, se trata de elegir entre el pequeño costo del hardware inteligente y el gran problema que supone la interrupción no planificada del funcionamiento de las lámparas.