
Deje de adivinar las longitudes de onda UV adecuadas
No estamos en el negocio de vender lámparas UV genéricas. La verdad es que esas opciones “que sirven para todo” suelen causar mucha frustración; por ejemplo, cuando se extrae un componente del proceso de producción y sigue estando pegajoso al tacto.
La realidad es que la mayoría de las lámparas comerciales emiten un espectro de luz amplio, pero los fotoiniciadores son muy exigentes: solo reaccionan en picos específicos en nanómetros. Si hay un error de incluso 10 nm, la resistencia de la unión entre los materiales disminuye o la velocidad de producción se reduce. Es una diferencia pequeña en teoría, pero representa un gran problema en la planta de producción.
Ajustar la luz adecuadamente
Para solucionar esto, nos ocupamos detalladamente de las mezclas de gases y de la forma de los electrodos, con el fin de lograr esos picos precisos.
Si necesita una curación profunda, ajustamos la intensidad de la luz hacia el rango UV-A. Si solo necesita una curación rápida en la superficie, ajustamos la luz hacia el rango UV-C. También utilizamos cuarzo de alta pureza para los revestimientos de las lámparas. ¿Por qué? Porque el vidrio estándar absorbe la energía que intentamos enviar al material. Al usar material de buena calidad, la luz permanece fuerte y constante desde un extremo al otro del tubo.
El problema del calor
Las lámparas de alta potencia generan mucho calor. Realmente mucho calor.
Es necesario encontrar un equilibrio: se quiere que la curación ocurra rápidamente, pero si se aplica demasiada potencia en un tubo corto, se puede dañar el material o quemar la lámpara. Eso supone un desperdicio de dinero y tiempo.
Por eso evaluamos su sistema de enfriamiento, ya sea que utilice sopladores o camisas de agua refrigerada, para asegurarnos de que su sistema pueda manejar la carga térmica sin problemas.
Hacer que funcione en el mundo real
Podemos fabricar estas lámparas para que se integren perfectamente en sus sistemas actuales, o bien diseñar algo completamente nuevo para sus necesidades.
Pero no nos limitamos a enviarle una bombilla y esperar lo mejor. Nos ocupamos detalladamente de los puntos de conexión, para que no haya problemas relacionados con las altas tensiones. También nos aseguramos de que la protección sea sólida. Hay que tener en cuenta cosas como la producción de ozono y las fugas de rayos UV. No basta con conectarlas y dejarlas funcionar.
Antes de que cualquier lámpara salga de nuestra fábrica, la sometemos a pruebas con un radiómetro. Verificamos la intensidad de luz en mW/cm², en comparación con los requisitos específicos de su proceso. De esa manera, cuando llegue, simplemente funcionará correctamente.