
En la línea de impresión electrónica, el sustrato no solo es delgado, sino que también es frágil desde el punto de vista térmico. Si la potencia de la lámpara y la química de la tinta no están sincronizadas, la temperatura del componente puede superar el valor Tg, lo que provoca deformaciones, desprendimiento de capas o fallas latentes. La fuente de luz UV de Excelitas soluciona este problema mediante un control preciso, en lugar de depender de conjeturas.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico Utilizamos lámparas de vapor de mercurio de alta presión, con una salida espectral estable, centrada en las longitudes de onda de 365 nm y 385 nm. Esto permite que la luz se ajuste a la absorción del fotoiniciador en las tintas utilizadas en impresiones UV, flexográficas y serigráficas. La intensidad máxima de la luz se controla mediante la geometría del reflector y los recubrimientos dicroicos, logrando así una intensidad de 800–1200 mW/cm² en la zona donde se produce la radiación. La potencia de la lámpara se regula mediante un sistema de control en bucle cerrado, manteniendo el valor estable dentro de un rango de ±2%. La densidad de energía necesaria para la curación se mantiene constante entre 500–1200 mJ/cm², lo suficiente para lograr una curación rápida, manteniendo al mismo tiempo la temperatura del sustrato por debajo de 65°C. La vida útil de la lámpara es de 2000–3000 horas, y su rendimiento disminuye menos del 8% durante ese período.
Por qué funciona en la práctica El ajuste preciso de la potencia permite lograr una curación rápida, sin dañar el sustrato. Se puede reducir la potencia cuando se trabaja con sustratos muy finos, y aumentarla cuando se trabajan con capas más gruesas. De esta manera, se mantiene el tamaño de los puntos y la precisión de la impresión dentro de los límites aceptables. El resultado es menos productos defectuosos, una mejor adherencia de la tinta y una curación uniforme en cada turno de producción. La reducción de la potencia también ayuda a disminuir el consumo energético, lo que a su vez aumenta el tiempo de funcionamiento de la lámpara.
Los detalles importantes La lámpara debe adaptarse perfectamente al equipo en el que se utiliza. Es necesario verificar la distancia focal del reflector, el tamaño de la abertura y el ciclo de apertura/cierre del obturador. También hay que asegurarse de que el suministro de energía de la impresora pueda soportar los picos de corriente generados por la lámpara, así como el rango de atenuación de la luz. Cuando se utiliza una potencia reducida, se necesita un poco más de tiempo para que la lámpara alcance su estado óptimo. Además, es importante garantizar que haya un flujo de aire adecuado para mantener fría la zona donde se produce la radiación.