
Cómo lograr una curación adecuada con galio yodo (GaI)
Si alguna vez has trabajado con fotolitografía de PCBs, sabes lo difícil que es lograr el nivel óptimo de luz necesaria para la curación. Demasiado calor y se daña el sustrato; demasiada poca potencia y el fotorresistente no se cura adecuadamente.
Es aquí donde entran en juego nuestros módulos de galio yodo (GaI). Ellos permiten alcanzar ese punto óptimo, generalmente entre 254 nm y 310 nm. Hemos afinado estos módulos para que activen perfectamente el proceso de polimerización, sin dañar los PCBs.
El secreto está en el espectro de luz.
La mayoría de las lámparas de mercurio estánndar emiten luz en longitudes de onda que no son necesarias. Hemos logrado optimizar este aspecto ajustando la concentración de galio y la presión de yodo. De esta manera, la luz coincide exactamente con las necesidades del fotorresistente.
Ahora puedes aumentar la potencia para procesar más PCBs por hora. Pero hay un consejo importante: si la velocidad del transportador no está bien ajustada, esa alta densidad de energía puede dañar los PCBs. Tenlo en cuenta.
Diseñados para el mundo real
No queríamos que tuvieras que reemplazar todo el sistema solo porque una lámpara dejara de funcionar. Por eso, hemos diseñado estos módulos de forma modular. Cuando una lámpara se quema, simplemente reemplazas el módulo y continúas trabajando.
Utilizamos envoltorios de cuarzo de alta pureza, ya que no queremos que el vidrio absorba la luz UV. Queremos que toda la energía llegue al PCB.
Pero hay algo importante: no descuides el sistema de enfriamiento. Estas lámparas generan mucho calor. Si no tienes un sistema de agua refrigerada o un sistema de aire forzado, la vida útil de las lámparas disminuirá drásticamente. Es pura física.
Reduciendo las pérdidas
En una planta de fabricación de PCBs, “casi correcto” significa fracaso. Una ligera disminución en la intensidad de la luz UV significa que el fotorresistente no se cura adecuadamente, lo que provoca problemas al tallar los PCBs.
Nuestros módulos mantienen una intensidad de luz constante en toda la superficie del PCB. Además, están conectados a controladores automáticos que se encargan de todo. A medida que el galio se desgasta después de unos miles de horas, el sistema aumenta automáticamente la potencia para mantener la misma velocidad de curación.
Es una forma sencilla de reducir las pérdidas y mantener la producción en marcha, sin tener que vigilar constantemente el equipo.